Cooperativismo Latinoamericano: Antecedentes y Perspectivas

Desde TECNICOOP estamos llevando adelante un  Seminario interno de alto estudios sobre cooperativismo, el objetivo es contribuir a elevar el conocimiento del lector/a. En este valioso material que transcribimos se podrá identificar la importancia del cooperativismo, así como también las contrariedades que sufre.


NACIONES UNIDAS

COMISION ECONOMICA PARA AMERICA LATINA Y EL CARIBE-Santiago de Chile, 1989

Capítulo VII

EL COOPERATIVISMO EN EL PARAGUAY*

Incidencia de un contexto desmovilizador

En el Paraguay es determinante la presencia del Estado como actor social, ya que éste tiene un control casi ilimitado de la sociedad civil. Tendencia que se ha mantenido e incluso consolidado en distintos ámbitos durante el último cuarto de siglo.

Tanto a nivel descriptivo como interpretativo se cuenta con un sinnúmero de estudios relativos a las 269 situaciones y factores que llevaron al extremo desequilibrio entre estos dos ámbitos de la sociedad nacional. Si bien no cabe aquí considerarlos, es importante hacer resaltar los rasgos más notorios de esta relación con el fin de contar con un marco de referencia adecuado que permita la comparación de procesos sociales más específicos, como sería el de la participación en las asociaciones cooperativas.

Lo sustantivo es, de todas maneras, que los grupos formados dentro de los límites de la sociedad civil se caracterizan por constituir actores sociales sumamente débiles y por consiguiente, carentes de las vinculaciones, recursos y capacidades para generar opciones alternativas viables en el contexto de una amplia movilización.

Además de su fuerte y compacto control político, el Estado dispone de la estructura y organización de un partido popular que se ha constituido en un valioso intermediario para cubrir el máximo espacio dentro de la sociedad civil. Asimismo, en el ámbito económico, el Estado ha acrecentado su poder y, de esa manera, ha logrado controlar un gran volumen de recursos económicos y de fuentes de empleo, mediante la expansión de la burocracia pública, las empresas estatales y ciertos sectores de la organización económica privada. En otros términos, en el caso del Paraguay nos encontramos ante un Estado que dispone de ingentes recursos económicos que permanentemente han sido utilizados con el propósito de afirmar un modelo político centralizador y un restringido margen de participación. En tal circunstancia, la dinámica social fuera del ámbito del Estado y sus espacios de influencia ha sido muy restrictiva y con escasa capacidad de avance autónomo.

La tendencia centralizadora y de control del Estado —aun cuando no llega a abarcarlas en su totalidad— constituye un factor presente en todo intento de surgimiento y actuación de cualquier tipo de asociación. El Estado combina una faz autoritaria con otra populista, lo que a nivel micro social —como sería el caso de los diferentes tipos de asociaciones civiles— se expresa en un tipo de liderazgo que comprende por lo general dos aspectos: a) la necesidad de una articulación con el Estado para garantizar una base de legitimidad, y b) un liderazgo que combina el poder autocrático con actitudes paternalistas.

2. Formas de liderazgo y participación

En el ámbito más ligado al accionar cooperativo, el Estado se manifiesta en forma directa e indirecta, puesto que una organización cooperativa debe ser reconocida por el mismo mediante resoluciones de la Dirección General de Cooperativismo del Ministerio de Agricultura y Ganadería. Asimismo, las federaciones de cooperativas requieren el mismo reconocimiento legal, lo que se puede considerar como medio de control indirecto.

En general existen en el país mecanismos formales de participación que encubren prácticas autoritario, tanto en un nivel general como en áreas más específicas. Por otra, la plena participación está limitada a sectores más directamente ligados al liderazgo nacional y a quienes se desenvuelven en ese marco. En los sectores subordinados también es frecuente la concentración del poder en la dirección personal, pero sin que ello signifique que dichos sectores logren una participación destacable. El manejo autoritario del poder y la falsa apariencia de participación democrática tanto a nivel individual como social no resultan nada extraños a la cultura política paraguaya, pues está asentada en una larga tradición de autoritarismo.

Erradicar estas prácticas no resulta tarea fácil. Es más, en los comienzos de una organización cooperativa ha sido común que se comience con un liderazgo autoritario para convocar a personas e imponer las tareas. En una evaluación de la experiencia cooperativa rural con sectores subalternos se ha señalado que: «…

El tipo predominante de liderazgo en las comunidades rurales puede ser definido como de tipo autocrático y paternalista. Si bien es cierto que la naturaleza de la organización campesina que se pretende promover está caracterizada por la participación democrática, no debe buscarse la eliminación del tipo tradicional de liderazgo desde el inicio del proceso.

«Los líderes autocráticos y paternalistas tienen capacidad de convocatoria, lo cual es un ingrediente fundamental para la organización. Si se los reemplaza de inmediato, antes de que dicha capacidad de convocatoria se genere a partir de un liderazgo democrático institucionalizado el grupo pierde cohesión y fácilmente se desintegra»‘^. ‘

No se dispone de una caracterización de las cualidades que los socios requieren de los líderes de las cooperativas. Excepcionalmente se encuentran análisis de algunos casos. Por ejemplo, las características fundamentales de un líder para los «responsables y líderes zonales de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Mburicaó Ltda.» son «la responsabilidad en el trabajo, honestidad, defender los intereses de la mayoría, aprecio de la mayoría, vocación de servicio, convencimiento de la causa que defiende y vivencia de los conocimientos del cooperativismo por su práctica de solidaridad y buena vecindad»». Un análisis más detenido de tales cualidades puede explicitarse como sigue:

‘Debe ser responsable en el trabajo’, es decir, trabajador que sepa dirigir al mismo tiempo de acompañar en la acción, porque hay mucha gente que ‘saben opinar muy bien, discursean y hablan realmente bien’, pero en los momentos de ‘poner el hombro’ en una acción concreta no aparecen. Sin embargo, es importante también que sepa hablar (liderazgo de opinión) para aumentar la capacidad de convencimiento de arrastre pero que sea sólo apoyo y complemento de un liderazgo de acción.

“‘Honestidad’: El líder tiene que cumplir su función de liderazgo sin caer ni transar con tentaciones prebendarías, orientándolas con mitas a provechos y ventajas personales. Así, en base a estos lineamientos, se condena todo proceso de corrupción prebendaría y fraudulenta guiado por intereses personales en detrimento de la masa de asociados. «

‘Defensa de los intereses de la mayoría y vocación de servicio’: En este punto, los socios responsables zonales habían puesto como modelo ideal de todo liderazgo la praxis evangélica de Jesús, siendo de esta forma el receptáculo de la confianza de la comunidad vecinal de la zona.

‘Debe gozar del aprecio de todos’: Esto precisamente como resultado natural de su conducta intachable, por la defensa que presta a los intereses de todos y por espíritu de servicio y solidaridad en su dinámica de relacionamiento con los miembros de la comunidad zonal y vecinal más amplia»»’.

 El texto antes citado no señala que sea requisito del líder permitir o estimular la participación. Sin embargo, en la experiencia de esa cooperativa urbana de barrio hubo cambios en el liderazgo gerencial precisamente porque el gerente de turno durante mucho tiempo asumió actitudes no participativas y por ende autoritarias. Un informante calificado describió el proceso de la siguiente forma:

«En un primer momento todos nos sentimos uno en la construcción de un proyecto común: la cooperativa. El manejaba todo entonces en base a sus conocimientos aunque lamentablemente no daba participación. No era abierto para que la gente participara. Personalmente, yo sentí una frustración, porque no permitía actuar.

«Cuando se decidió cambiar de presidente se hizo obedeciendo a una inquietud del grupo que integraba entonces el Consejo. Él era inteligente y emprendedor y conocía el cooperativismo al dedillo, pero no daba participación a otras personas, él hacía todo. Se pensó, por otro lado, que él no podía ser siempre Presidente…

Parece entonces que el valor de la participación está implícito en las aspiraciones de la masa de asociados y/o de sus líderes de base aunque no parezca mencionado por estos últimos en la enumeración de características. Se puede considerar la participación como un requisito nuevo, como fuerza emergente, pero sin la suficiente firmeza como para estar explicitada. Esta anotación conduce a hipotetizar sobre la existencia de una dualidad entre viejos y nuevos valores. La coexistencia anotada cobra mayor peso al analizar el caso de la Cooperativa de Ahorro y Crédito Ojopoi de Piribebuy. Las características requeridas por los asociados se asemejan mucho a las presentadas en Mburicaó, pero también enfatizan más claramente nuevos valores. El texto pertinente es el siguiente:

«En palabras de uno de los entrevistados, el dirigente debe recibir el aprecio de la gente. Este aprecio a su vez tendría lugar cuando se trata de algún individuo que es calificado de conducta aceptablemente honrada, desde el punto de vista moral. «

«Que sea trabajador, es otra de las características que el dirigente debería reunir. Lo peor es que éste sea perezoso, que no se comunique —o lo haga en muy escasa medida— con los socios. (No participa —comunica— a sus gentes lo que se habló en la reunión). Es más, en ocasiones suele suceder que el dirigente pretende situarse en la posición de una autoridad, en una instancia de ‘superioridad’ y ‘jerarquía’. «… la opinión de unos de los entrevistados… alude y relaciona entre sí a atributos sumamente relevantes. La honestidad y la abnegación no son suficientes; además, el dirigente ideal debe tener alguna institución, ya que la cooperativa es una institución que opera a través de una lógica burocrática.

Estos son atributos inspirados en factores culturales acordes con el modelo organizativo que se intenta implementar con la cooperativa promocionada. Por el contrario, los mencionados en los puntos precedentes —en principio— son propios de la cultura campesina, aunque sus incidencias hayan disminuido en el curso del tiempo»‘^.

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