DIEZ AÑOS IMPULSANDO EL RECONOCIMIENTO DE LA VIOLENCIA CONTRA MUJERES PERIODISTAS – INFORME 2009 – 2019



Por Comisión de Denuncias de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género   ***

La Comisión de Denuncias de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género (CV-RIPVG) nació en 2009 luego del encuentro en Bogotá, Colombia, con el objetivo de registrar y visibilizar las situaciones de violencia que las periodistas enfrentamos en distintos entornos al ejercer el derecho humano a la libertad de expresión y el periodismo con el componente de género.

Se trata de las narradoras de historias sobre las múltiples formas de violencia que se cometen en cada país contra los derechos de las mujeres. Muchas de ellas se volvieron foco de agresiones que antes eran considerados como “gajes del oficio”.

Con esta Comisión, la Red cambió la historia de invisibilidad de esta realidad,  y al impulso de distintas experiencias, como la imprescindible de CIMAC en México, logró problematizar la situación y expresar que las periodistas, somos y  estamos siendo agredidas, lo que tiene un impacto individual y colectivo al afectar de modo directo a las periodistas como a la sociedad a la que informamos, y por ende resquebrajando la democracia.

Desde el Encuentro en Colombia en 2009 y hasta el Encuentro en Marruecos en 2011, la Comisión, por mandato de la Red, envío al foro boletines cuatrimestrales para compartir la tarea realizada, trabajo que compartieron también las compañeras de Colombia.

Y diseñamos un sistema de alertas ante casos graves para que la Red accione de inmediato.

Hace diez años, esta Comisión concretó su primera acción apoyando a la periodista africana Caddy Adzuba, quien recibía constantes amenazas de muerte. Se enviaron notas pidiendo protección para ella, incluso al secretario general de ONU. Caddy está ahora haciendo una tarea fundamental por la libertad de expresión y los derechos de las mujeres. Fue reconocida durante estos años con distintos premios, entre ellos, el Premio Príncipe de Asturias en 2014.

Hace diez años también hicimos una campaña pidiendo la liberación de la periodista iraní Hengameh Shahidi, defensora de los derechos de las mujeres a través del periodismo en el mundo árabe. Hengameh fue detenida otra vez en diciembre del año pasado.

Esta Comisión también ha acompañado con distintas acciones a periodistas de Nicaragua, Honduras, Guatemala,  Perú, Paraguay, Colombia, España, Argentina, entre otros países. Ha realizado campañas de envío de notas a funcionarios de esos países y embajadas, y sobre todo, ha contenido a las víctimas.

También hicimos una campaña para denunciar la violencia contra mujeres periodistas que incluyó postales con fichas de casos.

Tolerancia cero a la violencia contra mujeres periodistas

Así surge la frase que acompañaría muchos de los posicionamientos y acciones,  y que refleja lo que intentamos desde entonces visibilizar en torno a las particularidades de la violencia contra las periodistas en el mundo:

Las queremos libres, seguras, informando.

¡Las queremos vivas!

El 5to Encuentro de la Red se realizó en México como una forma de posición, acompañamiento y apoyo a las compañeras que ejercen, hasta hoy, el periodismo en uno de los lugares más peligrosos para esta labor, catalogado así por la ONU y la OEA desde 2010. Esa fue una oportunidad para que quienes nos dimos la tarea de trabajar en la Comisión pudiéramos encontrarnos con muchas de las mujeres que acompañamos cuando estuvieron en situaciones violentas. Escuchar sus testimonios, sus fortalezas , su agradecimiento, nos dio impulso para seguir adelante. Por ellas y por nosotras.

El terrible contexto en el que realizan su tarea las periodistas mexicanas llevó gran parte del trabajo de esta Comisión.

Las periodistas mexicanas han sido y son amenazadas de muerte, las secuestran, matan o amenazan a sus familias, compañeros, hijas e hijos; son obligadas al exilio interno o externo, como nuestra compañera Rosy Rodriguez Quintanilla, coordinadora en este periodo de la Red. Ellas y sus familias sufren dolencias físicas, psicológicas y emocionales. La mayoría, se autocensura en sus coberturas o, directamente, no vuelve a ejercer el periodismo.

Hubo también violencia sexual, y compañeras asesinadas.

En estos 10 años estuvimos con ellas y sus familias. Entendimos pronto que no lo podíamos hacer solas, por eso en muchas ocasiones nos sumamos a otras redes y organizaciones para reclamar justicia, presupuesto para las víctimas, reparación, y medidas preventivas.

Esa estrategia también sirvió para que otras organizaciones que venían denunciando las agresiones al periodismo comenzaran a hacer una lectura de género, a visibilizar las particularidades que tienen las violencias hacia las periodistas.

A 10 años podemos decir que la tarea, en este sentido, está cumplida: hoy todas las organizaciones que relevan violencias al periodismo visibilizan a las periodistas afectadas. Incluso la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que lo hizo por primera vez este año en el informe del Relator de Libertad de Expresión.

La experiencia nos enseñó además que más allá de la violencia visible, palpable, hay otras violencias con las que convivimos, esa que está “naturalizada” en la tarea diaria en nuestros lugares de trabajo: desde los comentarios machistas, la precarización, el destrato, el desprecio por nuestro trabajo, la falta de cuidados en la tarea de informar, la ausencia de protocolos de protección, las campañas de difamación (sobre todo a través de redes sociales), y más.

Y así, antes del Me Too y del Ni Una Menos, comenzamos a visibilizar también estas violencias. Por eso también decimos, tarea cumplida: hoy hay miles de mujeres organizadas en los medios de comunicación en el mundo exigiendo que las violencias cesen.

Hemos:

  • Alentado la denuncia y la no normalización de la violencia contra las periodistas.
  • Mostrado que aumenta el costo político de las autoridades cuando denunciamos
  • Demostrado que las acciones urgentes contribuyen a prevenir que las amenazas recibidas se concreten.
  • Logrado que la exigencia en las alertas y pronunciamientos obliguen a las autoridades a brindar una mejor atención a las periodistas.
  • Y sobre todo, hemos hechos que estas acciones nos den sentido como Red y nos acompañen internacionalmente.

Nuestras reflexiones finales sobre el seguimiento de la CD desde la Red:

Coordinación:

➢Acompañamiento y apoyo activo y cotidiano desde la Coordinación .

➢Fortalecer la integración de compañeras de Centroamérica a la CD-RIPVG de frente al contexto adverso que enfrentan.

CD-RIPVG:

➢ Que sólo sea integrada por compañeras que se comprometan a trabajar.

➢Que cada integrante de la RIPVG se comprometa con la difusión de casos en medios y de aviso a la CD-RIPVG.

Una referente por país que envíe las repercusiones de las alertas, con el objetivo de sistematizar y evaluar el impacto que tiene en las compañeras víctimas y en los medios.

Informar al foro sobre cómo afectó la acción de la CD en la situación de la periodista violentada.

Propuesta de acciones:

➢Diagnosticar necesidades para diseñar acciones regionales/internacionales en torno a los casos en que se amerite.

➢Comenzar un Directorio de capacidades con las que contamos para acompañar casos de agresiones, Psicología/ Métodos de autocuidado/ Primeros auxilios emocionales/ Seguridad digital.

➢Crear una agenda de periodistas sensibles o estratégicas/os en medios de cada país para arrobar en redes sociales cuando necesitemos difundir los alertas.

➢ Que los informes que la CD realiza, se envíen a las relatorías especiales de Libertad de Expresión de la OEA y la ONU.

Conclusión:

Han sido 10 años de trabajo voluntario, donde ha faltado una mejor sistematización del trabajo de esta Comisión y mayor articulación, donde compañeras que en cada encuentro pedían sumarse a la tarea, luego no lo concretaban. Muchas veces, ha sido un trabajo solitario, sin retroalimentación de otras integrantes de la Red ni de la coordinación.

En 10 años, esta Comisión acompañó al menos, 100 situaciones violentas que afectaron  a mujeres periodistas.

Antes de cerrar, queremos reconocer a nuestro compañero fallecido en 2010, Luis María Otero, que fue un aliado e impulsor del inicio de esta Comisión. A Lucía Lagunes Huerta y las mujeres que pasaron y que están en Cimac, sin las cuales hubiera sido imposible concretar las acciones relacionadas con las periodistas mexicanas.

Luego de 10 años, es tiempo de despedida para nosotras. Para Yunuhen y para mi. Creemos firmemente en la necesidad de acompañar y potenciar nuevos liderazgos, en la necesidad de reconocer cuando la tarea está cumplida y dejar el espacio para otras compañeras, incluso, en que quizás (eso lo decidirá esta asamblea de la Red) es tiempo de poner la energía en otros acciones, ya que, como hemos dicho, otras organizaciones están ocupándose de hacer visibles las violencias hacia las periodistas.

Gracias por la confianza. Han sido 10 años de aprendizaje intenso. Se lo queremos dedicar a las periodistas valientes que nos permitieron acompañarlas, y sobre todo, a las que no están, porque fueron asesinadas por hacer periodismo por nuestros derechos.

Nos queremos libres, seguras, informando.

¡Nos queremos vivas!

Silvina Molina (Argentina)

Yunuhen Rangel Medina (México)

10 años de Comisión de Denuncias

RIPVG

 

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