Feb 28 2018

CORRIENTES: TABACO, UNA ACTIVIDAD QUE SUBSISTE POR TRADICIÓN PERO CAE EN PRODUCCIÓN Y PRODUCTORES

Por Diario Norte

De los más de 19 mil productores que supo tener la actividad del tabaco en Corrientes, actualmente no llegarían a 2 mil, con una producción también varias veces menor y que aporta menos del 3% de lo producido en el país. La actividad está sostenida por productores de más de 50 años. Sin recambio generacional.


La situación del tabaco en Corrientes fue descrita en un libro de Economías Regionales de la entidad CONINAGRO.

Básicamente la producción de tabaco en la provincia de Corrientes se concentra en los departamentos de Goya, Lavalle y San Roque, el área principal de cultivo del tabaco en la provincia, y algo en Bella Vista, Esquina y Curuzú Cuatiá.

Específicamente, en Goya se produce el 85% del tabaco y en Lavalle el 10%. En San Roque, de los más de 100 productores que había en su momento hoy quedan sólo 22 productores registrados.

A nivel nacional, tres provincias (Salta, Jujuy y Misiones) concentran el 90% del tabaco producido en el país y más del 93% del valor bruto de la producción nacional, mientras que en la actualidad la producción en la provincia de Corrientes no representa más del 3% del total nacional.

Aún cuando no se ha abandonado la producción de tabaco, el productor medio ha reducido la superficie plantada. Los factores climáticos han jugado su rol en la caída del área sembrada.

Pero más allá del impacto de los factores climáticos, en la última década hay una disminución del área plantada que marca una tendencia definida.

La producción del último trienio en la provincia de Corrientes se ha reducido a alrededor de 2,3 millones de kg (2010-11), fundamentalmente de tabaco criollo correntino, criollo argentino, Virgina, Burley, desde unos 7.4 millones de kg, el mejor año del veinteño (1995 y 1999).

En número de productores, el sector se está contrayendo y de los 19,000 productores que hubo en las mejores épocas se han reducido a menos de 3,000 productores, número que el Instituto Provincial del Tabaco (IPT) coloca en 2,300 (Censo de productores 2012) y que algunos ya colocan en 1,500.

Además del hecho que muchos productores han dejado de producir, tampoco se ve una renovación generacional. En promedio, el productor está por encima de los 50 años.

Como se mencionó, la principal producción argentina de tabaco se concentra en Salta, Jujuy y Misiones. Hay diferencias estructurales entre esa zona y la producción de tabaco en Corrientes.

Tomando en cuenta la provincia de Salta, la más importante en términos de producción, el tabaco es producido por productores más grandes, más capitalizados y profesionalizados gerencialmente y que producen con mano de obra contratada. En contraste, en Corrientes los “grandes” productores tienen 3 ha de tabaco y más del 20% de los productores son arrendatarios, la gran mayoría son pequeños productores familiares, que utilizan enteramente mano de obra familiar y son por definición minifundistas, con 1 ha de promedio.

En Corrientes, el tabaco es fundamentalmente una producción de los pequeños productores, que representan el 90% del total de productores que se dedican al tabaco. Para estos productores de Corrientes, el tabaco es la base productiva.

¿Por qué todavía se sigue haciendo tabaco en la zona?
se pregunta el informe de CONINAGRO, y se considera que el productor minifundista que ha hecho tradicionalmente tabaco se ha ido diversificando con incorporación de ganadería y otros rubros (el mismo FET está financiando planes de diversificación), pero el tabaco sigue siendo la base de sus ingresos: es un cultivo conocido por el productor, el precio también es conocido (hay una fijación de precios concordados) que además no parece bajo y es estable, incluso hay casos de pago de sobreprecios y el tabaco permite acceso a una obra social para toda la familia (para todo productor que produzca más de 700 kg por año).

Como ha sido reconocido en numerosas oportunidades, el tabaco tiene condiciones ventajosas con respecto a otras economías regionales, dada la existencia del Fondo Especial del Tabaco que garantiza precios y fondos para algunas inversiones.

Pero a juzgar por la evolución del número de productores, la caída del área plantada y de la producción, el FET no parece haber sido utilizado como herramienta de desarrollo para el pequeño productor y con el tiempo simplemente se convirtió en un subsidio que perpetuó una situación pre-existente, sin efectos transformadores para ese grupo de productores.

El dinero disponible ha sido realmente mucho pero el éxodo de productores de la producción de tabaco es más de una evidencia de la falta de una orientación de desarrollo de los fondos.

Institucionalmente, el rol del Instituto Provincial del Tabaco es más reivindicativo, sin un foco en el mediano y largo plazo. Las inversiones del Instituto, que provienen del FEP ($ 75 millones) es para todos los productores, tanto los que entregan a la cooperativa como los que lo hacen a Philips Morris y Alliance Once.

“En otras palabras, las inversiones y los insumos del tabaco que se produce en la provincia las paga el Instituto” sostiene CONINAGRO.

COOPERATIVAS

En el marco del estudio, este equipo visitó La Cooperativa de Tabacaleros y Productores Agropecuarios de Corrientes Ltda. Si bien esta no es la única cooperativa que opera con el tabaco (ha surgido una nueva, La Cooperativa Buena Vista Ltda. en paraje Buena Vista, adherida a la FEDERACIÓN DE COOPERATIVAS DE CORRIENTES LTDA.), la Cooperativa de Tabacaleros y Productores Agropecuarios de Corrientes Ltda. es la más tradicional y la que ha servido de apoyo a los productores de tabaco de la zona centro y sur oeste de Corrientes, básicamente Goya, Lavalle y San Roque.

La cooperativa tiene 665 asociados, un número todavía importante pero sensiblemente menor que los 4,600 productores que tenía a mediados de los ochenta, en las épocas de mayor producción. No hace mucho tiempo, había entre 15,000 a 19,000 productores registrados en el Instituto Provincial del Tabaco, fluctuante porque no todos eran productores activos, lo que muestra la importancia que la cooperativa revistió para la producción tabacalera de la provincia.

Si se considera que hay unos 1,800 a 2,200 productores registrados, con sus 665 socios la cooperativa todavía sigue jugando un rol importante para la zona. Pero como se verá, la producción de 665 socios es insuficiente para abastecer la capacidad instalada de la cooperativa.

De acuerdo al último balance, los 665 asociados tienen en media 1 ha de tabaco, mientras que la media de la zona se ubica en las 3 ha. Cinco años atrás, los productores “más grandes” y “medianos” de tabaco en la provincia representaban alrededor del 30% de la superficie ocupada con tabaco y el 70% de la producción, mientras que la relación inversa se daba con los más pequeños.

Específicamente, la cooperativa compra tabaco y lo procesa y su destino es, una parte, el mercado interno y el grueso para exportación propia y a través de compradores de Alemania. Por su parte, la Cooperativa de Buena Vista vende el tabaco en verde, sin procesar (no previsto en la ley). La cooperativa no realiza deducciones sobre el precio de compra para los asociados mientras que aplica una deducción del 1% de la factura para aquellos productores que no son asociados.

Si se analizan los porcentajes de participación de la cooperativa en el total acopiado y producido de tabaco desde inicios de los noventa, con excepciones, la cooperativa ha representado al menos el 50% del total acopiado y producido de tabaco en toda la zona y por todos los molinos, incluyendo Massalin Particulares, Nobleza Piccardo (Alliance One) y la Cooperativa Buena Vista.

Pero se han verificado años como el 2005 o el 2006 en los que la cooperativa representó el 81.2% y el 84.5% respectivamente del volumen total acopiado y producido por los molinos (2005 y 2006). A partir de esos años la participación total comenzó a disminuir nuevamente a más o menos la mitad del total, hasta el 2012 en que creció nuevamente hasta el 62,6%.

No hay ninguna duda de que la cooperativa está al centro del acopio y producción de tabaco de la provincia y es el mercado asegurado por el FET para el tabaco de la zona. Los otros molinos ya han caído por debajo del 30% y sólo Nobleza Piccardo (Alliance Once) todavía tiene presencia significativa en la zona (alrededor del 30%, del 42.5% que tuvo a inicios de los noventa).

Sin embargo, para mantener la estructura, la cooperativa precisa 3 millones de kg de tabaco por año pero, como se ha visto, en la actualidad está procesando 1,5 millones por año, 50% de lo necesario. Esa diferencia es cubierta con fondos del FET, con recursos aportados a través del POA de la cooperativa.

El 2010 fue el año de menor operación de la cooperativa: 500,000 kg, la más baja de la historia, similar a años siguientes.

En general, no hay expectativas que habrá alguna recuperación y aumento de los volúmenes de producción y tampoco en el acopio y procesamiento de tabaco en el próximo futuro.

En parte la emigración y el cambio de la estructura productiva, con diversificación hacia la horticultura y la ganadería explican esta caída.

A nivel del mercado y la competencia, Phillips Morris, que producía la marca Marlboro en Goya, no ha acopiado en los últimos dos años y hace al menos 5 años que acopia menos de 100,000 Kg y cada vez acopia menos criollo correntino, al menos últimamente.

Está también Massalin Particulares, subsidiaria de Philips Morris, que procesa tabaco negro (Particulares, Imparciales) y Alliance Once, subsidiaria de Nobleza Piccardo (subsidiaria a su vez de la British American Tobacco) que, como se describió aún conserva algo menos del 30% del acopio y producción.

En el país, hoy se procesa más tabaco rubio, pero no en la zona.

http://momarandu.com/amanoticias.php?a=7&b=0&c=163763

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