DEFENSA DE LA DEMOCRACIA

La traición es el más grave crimen de la Historia, pero es Naturaleza del criminal sátrapa poner la pata sobre el pescuezo de las pobladas al servicio del Imperio, y el pertrecho más eficiente de las metrópolis en sus colonias; por eso, “un solo miserable traidor, sea juez o gremialista, gobernador o ministro, intendente, senador o presidente puede más que un ejército de héroes”. La Historia está saturada con los sacrificios de los pueblos porque “la suerte está echada”; en octubre del 2005 y del 2007 y cada dos años estamos de parabienes; en cuanto termina el carnaval de septiembre, antes de empezar el jolgorio navideño, las vacaciones que siguen, el carnaval de febrero y aún desafiando la presencia del ejercito enemigo en casa, nuestras heroicas autoridades nos dan permiso para botar y la “mediática” servidumbre nativa de San Capital se arrastra para servir a la “renovación” democrática de las esperanzas; usando la astuta estrategia de las críticas, los debates, los análisis y las consideraciones, te convierten la cabeza en cloaca democrática para que no quepa en ella alguna idea libertaria en el reino politiquero. Estos miserables mercenarios del enemigo asaltante extranjero le dan manija a la responsabilidad de sus vasallos mediante el “boto responsable” como si no supieran algo sobre la Autoridad Suprema de San Capital Transnacional y su programa global de exterminio.

 

Milagros de la democracia

La democracia se impuso contra la “amenaza de la utopía comunista” porque ahora es negocio más eficiente y redituable para los dueños del mundo que otras formas anteriores de esclavitud, lo es para sus respectivos gerentes y capangas, para “la clase media”, la pequeña y la micro burguesía, para el rebaño de todos los primeros y hasta para los marginales hambrientos de las villas. Gracias a la democracia representativa, todo es más fácil para todos; en democracia “el pueblo no gobierna…”, en particular los seres inteligentes porque los brutos ignorantes tienen la manija, pero los amos le aseguran esa maravillosa ilusión de poder que da el boto, como esa de “los chicos” aporreando bombos en la estudiantina para distraerse gambeteando su impotencia actual y su trágico futuro. Sin riesgos y cómodamente, la servidumbre solo tiene que sacrificar un ratito de domingo en el cuarto tenebroso para botar sus esperanzas en la urna, después pedir a dios que los ilumine, a san cayetano que dé pan y trabajo y “yastá”. En ésta soberbia organización “la suerte está echada”, porque las castas dominantes “ya lo tienen todo fríamente calculado”, rígidamente controlado y todas las funciones determinadas; el rebaño humano solo hace el trabajo esclavo, las pandillas politiqueras te entretienen con los discursos, con los quilombos y asesinatos de campaña, nuestros representantes ya trajeron las órdenes de la metrópoli para los decretos, la libre empresa privada organiza la exportación de nuestros tesoros, sus bancos las ganancias netas y los dueños del mundo las catástrofes.

 

Aunque en este Reino de Piratas ignorantes, rateros, usurpadores, usureros genocidas, traficantes, criminales de toda laya y bandidos asaltantes, aunque somos esclavos a su servicio los trabajadores sobrevivientes y decentes, los técnicos y científicos, los espíritus inteligentes y nobles, gracias a la ferocidad de la dictadura democrática, cualquier sirvienta de micro burguesía puede aprovechar la campaña para ver de cerca al humilde y sencillo compañero “candidato de la gente”, elegantes señores humildemente vestidos, repartiendo besitos, levantando niñitos sarnosos entre los basurales de las villas miserias de las que tanto abundan bajo la protección democrática mediante los “planes”, cualquier borrachín puede aprovechar para verlo de cerca, sentirle el perfume ¡y tocarlo!, antes que los candidatos lleguen al trono, porque serán personajes importantes, tendrán muchas y complicadas responsabilidades en la Corporación Nacional de la Represión Oficial, porque son imprescindibles para garantizar el bienestar de San Capital en los bancos; tienen que abrirle las puertas al socio invasor, deben quedar atrincherados en sus bunkers y circular escondidos tras polarizados, o en cualquier momento los inadaptados lo hacen volar de un cañonazo como al Tacho Somoza, ya no tendrán tiempo para perder con gentuza, pero gracias a la generosa democracia podrán ser vistos en los diarios y la TV con la misma facilidad que a las estrellas porno en la danza del caño. ¡Pobre Lucrecia Borgia! Son como los dioses ¿vio?, cayeron del Éxodo 19; 21, pero aunque en democracia las castas dominantes le prohíben a su estúpida servidumbre gobernar, tal como lo impusieron en su Constitución, aunque hagan curros con los fraudes, aunque algunos caigan muertos en la batalla y te salga un Mefisto después que gane el compañero Cachito, el vasallo más ordinario tiene el mismo derecho que los amos para botar por sus candidatos.

 

Para administrar según la conveniencia de las pobladas son absolutamente inútiles y un despilfarro fastuoso que pagamos con persecuciones, cárcel y sangre. Como la figura fantástica de dios, únicamente sirven para complicarnos y arruinarnos la vida, la patria y el mundo, trágicamente y para siempre ¿o este mundo no es una tragedia completa y permanente de caos puntillosamente organizado por el gobierno del enemigo? ¡Sería negar el Santo Poder Supremo del Capital! Pero ellos tienen esa mágica y maravillosa aptitud de complacer al rebaño con ilusiones y fantasías en un poder superior, la más práctica aspiración de la bestia humana; alguien que le salve de la pereza política aunque los hunda en la pobreza. Por eso dicen: “Ah!, yo no me meto en política”, y por eso botan. La Historia, que es “un profeta…” (como dice Eduardo Galeano), ya lo demostró mil veces. Ellos ganarán para el invasor todo lo que nosotros perdemos en su conquista, ellos se vitalizan con nuestra sangre, por eso es tradición el concepto popular de “chupa sangre” cuando hablamos del enemigo invasor y su servidumbre nativa, pero el rebaño vuelve a botar, procurando, insistiendo en repetir el mismo fracaso con el mismo candidato anterior y mejor si es posible, con algún otro peor.

 

La feroz dictadura del general Alfredo Stroessner en Paraguay fue indiscutido ejemplo de la fortaleza democrática y como la mejor forma de gobierno. “Asumida su presidencia, decretó el estado de sitio, suprimiendo las garantías constitucionales, prohibió el accionar de los partidos políticos y puso en marcha una represión despiadada, principalmente contra el terrible peligro de una rebelde organización comunitaria. Sucesivamente se hizo reelegir siete veces, asumió en el año 1954 y fue reelecto en 1958, 1963, 1968, 1973, 1978, 1983 y 1988, mediante elecciones en las que primero fue candidato único y cuando permitió competencia, esta fue siempre de extracción minoritaria que no superaba el 10% del electorado, garantizando la continuidad de su dinastía democrática por 35 años”.

 

Mediante un recurso tan soberano, sencillo y fácil como la huelga del boto, privándolos de legitimidad, el rebaño podría dar el primer paso para liberarse de la represión. El segundo paso de las antiguas clases trabajadoras, derrotadas por ordenes de la democracia imperial, actuales marginales y menesterosos, sería organizar un gobierno antes de agotarse en la plaza gritando “que se vayan todos”. Estos simpáticos animalitos no sirven para trabajar, ni para gobernar, ni para pagar ni para estar, pero son admirables; democráticamente la poblada bota para que trepen al Olimpo. Tras la mascarada de la astucia son menos inteligentes que las cucarachas, pero las cucarachas ocupan su lugar abajo, en las cloacas y estos los tronos de satrapías. Generalmente el vulgo comete el triste error de llamar “hijos de puta” a estos cancerberos, sátrapas, malinches, mercenarios y capangas, ofendiendo inútilmente a la figura de la madre, como si la madre tiene que ser puta para saber que una bosta algún será día gobernador o presidente? Son “seres humanos”, simplemente, pero imprescindibles a los intereses del enemigo. La democracia es entonces maravillosa armonía de intereses porque las castas dominantes necesitan mantener la sumisión obediente de sus esclavos, éstos necesitan de sus verdugos y así la democracia es el mejor recurso para garantizar el reinado de las monarquías.

 

Sin embargo, no cualquier idiotarúpido irresponsable puede ser encomendero de los amos imperiales en los dominios del Imperio y sus virreinatos, ni tan solo por su inquebrantable vocación prostibularia y naturaleza criminal. Esos no son más que los requisitos primarios. Su intrincada maraña de secretos, favores y complicidades abre las puertas a un gran tesoro y gran tentación para negocios y genocidios de gran envergadura, porque la autoridad suprema de la Satrapía es el cancerbero exterminador más obediente, el testaferro más miserable y sumiso mercenario de las corporaciones patronales y transnacionales, el mejor canal de sus directivas ¡y de recaudación!, excita la ferocidad de la competencia, requiriendo legalidad, investidura y desfachatez a toda prueba, los valores supremos de San Capital y su peonada, el clímax del egocentrismo humano, la causa por la que fracasó la construcción de una Sociedad. Todo encaja; para ser representante de la masa ignorante el candidato debe contar además con el holorable abolengo de dotor o ingeniero, especial disposición para abrirle puertas a las hordas asaltantes y ganar la competencia en cantos de sirena (capitalista, no comunista), ese don mágico y fundamental de liderazgo capaz de dominar a su rebaño con simples ilusiones botadas; pero especialmente en las colonias, la condición básica es la vocación inquebrantable, guerrera, de traición y su sometimiento al servicio del invarsor. Como ven, para montar a la República democrática se necesitan muchos valores, méritos y aptitudes.

 

El secreto oficial es precisamente otra maravilla de la democracia, gracias a la cual las bandas criminales pueden agruparse en armónica Corporación global, con sus respectivas guerras, pero armónica al fin, constituida en gobierno único que planifica todo, y vende a sus esclavos los hechos ya digeridos, o consumados “que le dicen”, pero gracias al simple boto democrático, el esclavo les da la necesaria legalidad; los bandidos asaltantes y sus representantes “fueron elegidos por el pueblo” y por lo tanto tienen la investidura, impunidad y autoridad conferida por “el pueblo”. En los principios del Progreso Capitalista comúnmente conocido como “desarrollo” el asaltante corría como loquito tras la diligencia, después detrás del tren, después pasó a “sherif” y de ahí a la “cosa nostra” de la matriz democrática, desde donde alquilaba funcionarios para que traicionen, pero ahora están apoltronados dominando directamente desde el Imperio y en todas sus colonias, por eso dijo Simón Bolívar: ¿Por qué cada colombiano es un enemigo?.

 

“La Inflación” es una de las instituciones más exitosas de la democracia representativa; los bandidos no necesitan ni siquiera un cuchillito para asaltar porque en democracia los trabajadores están obligados a mantenerlos mediante el boto, el impuesto al trabajo y al consumo. Mientras el salario araña las paredes, la inflación sube en cohete, y mientras los trabajadores esperan en “la cola” para pagar, los parásitos esperan sentados en sus tronos; es una organización perfecta. Tan caro a nuestros sentimientos es el Progreso de la Democracia que no sobra ni para renovar los tractores chatarra de los agricultores desfilando frente a la Pink House. En cuanto treparon al trono, aunque sea por unas horas, nuestros representantes quedarán para siempre parasitando en la represión oficial, con toda su parentela, mejor que las monarquías anteriores, porque ahora tienen todo el confort tecnológico y recursos de poder que ni soñaron éstas pobrecitas. Si Luis XVI pudiera salir hoy de su tumba con la cabeza puesta, querría morirse de envidia viendo como viven nuestros sátrapas y encomenderos democráticos. Sin embargo, todas estas responsabilidades son las que cumplen mientras además ya están en estrés de campaña para las próximas elecciones, con las que llegarán a otro peldaño superior en la cadena de mandos, y tantas obligaciones tienen con sus patrones que no les sobra tiempo ni presupuesto para gobernar. En Reino Democrático el vasallo también lo tiene rigurosamente prohibido, pero en algunos casos, solo con arrodillarse por clemencia bajo la autoridad suprema del Capital o sus representantes ya está salvo (aunque sea por el momento) de tales complicaciones, de los bombardeos y de la balacera oficial, por lo menos hasta que le caiga encima el Colapso Global. En el Plan Cóndor I, cimiento de nuestra democracia actual, ya aprendimos cómo cae la tragedia sobre los pueblos resistidos a las dictaduras militares y democráticas de los amos. Argentina 1930, Hiroshima, Nagasaki, Vietnam, Irak, Afganistán, también conocen las catastróficas consecuencias de la rebeldía como la que aprendieron los boers en el África Austral; a menudo la democracia descarga algunas amenazas y bloqueos en algunos pueblos que procuran sublevarse como la Cuba de Castro, o con insurgencia electoral como el Chile de Allende o la Venezuela de Chavez, pero para eso la democracia tiene su maquinaria de represión y rápida capacidad para restablecer el orden. ¡quelevacer!, subordinación y resignación!, hace cientos de años que ellos procuran, pero “la suerte está echada”, nacimos esclavos al servicio de la gloria imperial, y donde manda Capital, no manda Cancerbero, las órdenes vienen siempre de arriba, ¡es regla de oro en la democracia! La bendita democracia tiene muchas reglas de oro, otra de ellas dice “tiene más plata que los ladrones, por eso: “Quien tiene el oro tiene las reglas”, y reinan los ladrones, ¡pero al menos ahora son democráticos! El estrés de tanto viaje por el mundo para ofrecer la patria en remate, de tanto conflicto entre las presiones de socios patronales, edictos imperiales y las del pobrerío, termina obligándolos a descansar algunos meses en “resortes” de islas lejanas donde solo se permite gente bien, donde al menos la jauría hambrienta no pueda llegar pidiendo limosnas, llena de frustración, envidia y odio. Total, esta plebe ya esta acostumbrada a cargar el yugo y “a despertar sentada chupando un palo sobre una calabaza”. Después de todo, gracias a la democracia, solo dos tercios de la explosión demográfica está sepultada en la miseria con sus tragedias naturales y bélicas, sus angustias y hambrunas, pero al menos el resto disfruta dignamente de la gloria por ellos, aquí y ahora; pues para eso están nuestros patrones y sus representantes. Para el pobrerío está el cielo, y la figura del sirviente traidor es la más cotizada y común de toda la Historia.

 

Que “la suerte está echada”, lo sabía Patrice Lumumba, el revoltoso congoleño que dijo: “cuando vinieron ellos con la biblia en la mano, nosotros teníamos la tierra, ahora nosotros nos vamos con la biblia en la mano y ellos quedaron en nuestra tierra”. Obviamente entonces, también lo sabía aquel enanito “candidato de la gente” ante el planteo por la guerra capitalista contra nuestro Patrimonio Natural Estratégico y algunas ideas para subvertir la cultura del pillaje por la de “un pueblo con dignidad que construye su futuro” en ésta “tierra de promisión”, donde la esperanza es la principal cuestión. En aquellos días, hace algunos años, aquel monigote estaba postulado para “Lord Mayor” de la capital provincial y después se subió triunfal por la escalera de los botos al trono de virreycito, el cargo que en moderna democracia también se dice más vulgarmente “gobernador”. Así de ordinario, sin embargo, este enanito es un gigante protegiendo los intereses del enemigo devastador.

 

Radiografía del Lord Mayor.

La figura original, teórica y utópica del intendente, así en la metrópoli como en sus colonias, era la de administrador en una teórica comuna determinada, la de organizar el orden, la seguridad como recurso de bienestar general, pero en la adaptación colonial como Cloacadas City el “intendente” no es más que un cancerbero de la cultura pirata, un bandido de grave peligrosidad, peor que el ejército enemigo, encargado de mimar el caos individualista como campo minado de peligros fatales para proteger en la confusión y la guerra interna los intereses inversionistas de las transnacionales que le conceden los curros de la “inversión en obras públicas”. Mientras los barrios periféricos del pobrerío “corta” las calles entre basurales con incendios de goma, la suciedad anónima las “corta” con zanjas para proveer agua, tantas veces como les conviene y a quien le conviene, incluyendo las nuevas. Es posible y debido hacerlo una vez como máximo, (ya que jamás planifican), distribuyendo la red bajo la vereda para cada usuario, pero cuánto más destrozos ocasionan, más beneficios cobran por nuestras pérdidas, y además tenemos que mantener la monarquía democrática municipal que les pone parches a los remiendos de la Suciedad Anónima. En una de estas calles y en solo 100 metros tiene hasta 7 zanjas, pésimamente parchadas, como corresponde a la eficiencia privatizada. Cualquier idiota puede contratar monitos por moneditas para ejecutar los atentados contra los bienes públicos como el arbolado, cualquier idiota puede ejecutar la tradicional práctica cristiana de la depuración mediante la hoguera en la guerra contra el enemigo vegetal, y como los monitos ya no andan con gilet sino con motosierras, dinamita y topadora porque “de algo tienen que sobrevivir”, pueden derribar en minutos un portento centenario y ahora se ve bien la nueva mansión del “propietario” compinche del funcionario que ordena el atentado. El intendente ni se entera porque en eso consiste su conspiración al cuidado de los intereses enemigos. Si pierde tiempo cuidando y armonizando la ciudad, o piensa, ni la poblada ni los amos se lo van a perdonar, pierde botos en la batalla para virreycito, la investidura oficial y sus negocidios, como corresponde a la democracia. ¿Cómo explicar este clásico y trágico fenómeno de un solo enanito mental conduciendo un rebaño compuesto por miles o millones de ovejas desde sus respectivas instituciones y autoridades formales como “presidentes”, “gobernadores”, “ministros” y otras lacras, encantadores productos industriales de la democracia, disponiendo de los bienes públicos como si fueran sus dueños, entregándolos al enemigo para construirle su imperio, sin más reacción que la disposición absoluta de sumisión servil, de rodillas bajo las patas de los amos? Pues eso precisamente; su astucia dominante sobre un rebaño resignado absolutamente a la autoridad de miserables traidores, una actitud política que no tendría un pueblo digno y que quiere salvarse, pero gracias a dios la democracia es complaciente con la voluntad de la mayoría, y gracias a dios “les está saliendo endemoniadamente bien”.

 

En el mataburro, “la suerte echada” es “dada”, “repartida” (aunque no menciona las ganancias); un ejemplo se ilustra con la timba: cuando un timador tira los dados cargados, entonces uno se lleva el botín y “el resto” pierde, entonces en lenguaje colonial es sinónimo de condenada, de “hechos consumados” y derechos adquiridos del invarsor, nuestra madera saqueada, nuestra selva arrasada, incendiada y pobladas desalojadas al exilio y al exterminio. El soja se exporta, las represas “se hacen”, pero eso ya fue dispuesto con leyes de dictaduras anteriores al terrorismo democrático. Nuestras autoridades tienen que cumplir con los compromisos internacionales exigidos por las transnacionales en el Plan Cóndor II, para ser un “país serio” y “atraer inversiones”. Como es obvio, si nuestros representantes ni siquiera tienen mandato de las pobladas, ¿quién les va a imponer las órdenes?, ¿a quién le deben ciega obediencia? Este es el dilema que resuelve perfectamente la democracia con la simple sumisión a la autoridad jerárquica inmediatamente superior. Pero gracias a la democracia tal complicación “e así nomá” de simple. Todavía más simple hasta la frontera de la fantasía; cuando una jueza local dictaminó favorablemente un recurso de amparo defendiendo nuestros últimos relictos de selva subtropical, el enanito aplicó la impronta básica democrática y lo sepultó con un simple decreto, por eso ahora es el presidente de la holorable cámara de representantes, demostrando que la democracia es la más simple y efectiva dictadura, más poderosa y “realista” que cualquier utópico “gobierno del pueblo”.

 

En “La Próxima Estación”, última documental del cineasta Pino Solanas queda demostrado cómo funciona la eficiencia oficial democrática en la rapiña, la destrucción y la ruina de una colonia al servicio de la eficiencia privada transnacional.

 

El capo universal de los trolos benditos, el monarca de investidura suprema en la institución más represiva, terrorista y sacrosanta del mundo, el monstruo pollerudo heredero de los Santos Oficios y de Las Cruzadas, el socio y comandante más antiguo de las hordas conquistadoras pregonó en toda su demoníaca existencia la romántica utopía pacifista del Capital al servicio de la humanidad, llorando sus hipócritas lágrimas de cocodrilo por la feroz competencia de su propio compinche el “capitalismo salvaje” democrático, para ocultar que el Capital es la impronta básica de la Civilización impuesta a fuerza de cruz y espada que puso de rodillas al rebaño bajo las patas de su dios pagano, pero la democracia es tan práctica, poderosa y realista que puede derrotar a las más fantásticas utopías, incluso las ilusiones en la realidad práctica de las mitologías; tiene a toda la humanidad postrada ante el altar del holocausto capitalista y sirviéndolo sumisamente en su programa global de exterminio, con la santa obra de “la creación” incluida.

 

Cuando El Capital decide poner una pastera en una de sus colonias, gracias los “eficientes” oficios del virrey democrático, simplemente la decide y sus esclavos la ponen. Cuando todo un pueblo heroico sí da su mandato y resiste con tanta tenacidad las imposiciones del Capital como lo hace Gualeguaychú, obligando al virrey a decir algo, cuando un virrey no tiene capacidad para resolver un problema con un pueblo hermano por los desastres que ejecutan las trasnacionales contra nuestros bienes y sus propias fuentes de abastecimiento, la democracia le da facultades para pedirle consejo a la monarquía; viene la monarquía, dice “por qué no te caias” y yastá. La democracia del despotismo Capitalista es invencible a toda oposición, por más multitudinaria que sea, y está demostrado en miles de años que incluso cuenta con la infinita misericordia de jehová, comandante en jefe de todas las fuerzas armadas y desarmadas.

 

Maldito Comunismo.

La ensoñación del materialismo dialéctico requiere la participación activa, práctica y directa de la poblada esclava con vocación de pueblo en las tediosas asambleas, aprendiendo a gobernar, gestando un gobierno propio mediante el mandato de la mayoría, para establecer una Sociedad con su respectivo reparto equitativo de responsabilidades, protección de sus bienes, beneficios y armonía, eso que los utópicos revolucionarios llaman la “dictadura del proletariado”, o sea la victoria de la clase trabajadora sobre las minorías parasitarias: las monarquías, oligarquías, burguesías y sus burrocracias en la gloria del Olimpo y en su nube mágica. Esta concepción de la democracia era un esfuerzo mental extremadamente complejo y peligroso para un rebaño ferviente, profunda y decididamente reaccionario, adaptado a la protección de amos, dioses y santos, con su respectiva maquinaria de represión desde la más remota antigüedad, a la que ama sin retaceos como corresponde a todo buen traidor contra su propia causa, así que la amenaza de la “utopía comunista” cayó derrotada por la sumisión a la eficiencia económica y militar de la democracia. Siempre la democracia del invasor masacró a todos los caciques de todos los pueblos originarios en rebeldía, a todos los discursos revolucionarios y nada menos que a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, a todos los violentos guerrilleros, a Luther King y a Mahatma Ghandi; es tan temible que ni el fantástico cristo se le atreve, por eso no vuelve, y no volverá desde la nebulosa mental humana. Por eso el símbolo de la democracia es el águila, el ave rapaz que está en la cumbre de las predadoras, aunque el tío Theodore (Sam) Roosevelt, el pirata que legalizó “El Rapto de Panamá” quería otro mejor como el oso pardo, porque, decía él que …

 

“…El oso pardo americano a nada le teme, ni al fusil ni a la muerte, es el símbolo del carácter americano (del Norte, no de Sub América), fuerza, inteligencia, ferocidad, algo ciego y temerario a veces (quiso decir siempre), pero con un gran coraje también y con otra característica no menos admirable: la soledad. Un oso vive toda su vida al acecho, indomable, invencible, pero siempre solo, no tiene aliados, sino enemigos, pero ninguno de ellos es tan grande ni poderoso como él. El mundo jamás nos amará, pero nos respetará, incluso podrán llegar a temernos, pero nunca nos querrán, ya que tenemos demasiada audacia, y a veces también somos ciegos y temerarios (quiso decir guerreros invasores). El Oso pardo americano (no el ruso), personifica el espíritu de América, debería ser nuestro símbolo y no esa ridícula águila que no es más que un buitre con pretensiones, ¡con pretensiones!” (“El Viento y el León” de John Milins). Así es el éxito categórico, invencible, de la democracia, al menos hasta que se derrumbe por su propio peso y envenenada con su propio veneno, como lo indica la historia, o hasta que el mundo aprenda las lecciones de tío Teodore Sam para sublevarse como un Oso.

 

Otro factor de triunfo al servicio de la dictadura democrática dominante es la tecnología; gracias al cine imperial también podemos ver su gigantesco, intimidatorio, invencible poderío militar, como la democracia bombardea, incendia y ametralla el mundo y como impone la cultura pirata en todos los frentes rebeldes, incluyendo la Naturaleza; en sus colonias aprendemos la lengua del imperio, sus admirables costumbres y tradiciones guerreras.

 

Sepultura de Ideologías.

Aunque la democracia sirve mejor para tramar los golpes de Estado como en el caso del Plan Cóndor I con sus respectivos genocidios, gracias a dios la misma democracia hace después el milagro de la pacificación como el ejecutado por su “Paladín” y Chirolita de Clinton, mediante simples decretos de obediencia debida, indultos, puntos finales, decretos de necesidad y urgencia, garantías de protección a los genocidas que también protegieron al Pinocho de Chile en el Plan Cóndor II, etc. Solo el Chirolita de Clinton se mandó 195 de estos decretos secretos. Pues para eso está la alternativa democrática y la teoría utópica de los derechos humanos.

 

La democracia garantiza este sagrado precepto imperial de las oportunidades para todos, así en las colonias como en la metrópolis, porque de tanto en tanto requiere milicos cuando necesita golpes “de Estado” con sus dictaduras militares intermedias; uno de sus más exitosos engendros, el general Galtieri, capo de las fuerzas armadas que los esclavos estamos obligados por ley a mantener para defender la patria y sus cámaras de tormento, el borrachín que tuvimos de “presidente” y sometió a la patria para servir al invasor con 30 mil asesinatos sobre su lomo, había sido aclamado por el rebaño en la mismísima, tradicional Plaza de Mayo, el máximo símbolo patrio de los derechos y la libertad burguesa.

 

En democracia hasta los monitos como el Chirolita local de Clinton pueden llegar a la holorable investidura de “presidente”, con la principal condición de someter a su poblada bajo las patas del enemigo invasor, mediar como garante de la paz entre pueblos hermanos que están en guerra, traficar las armas entre ambos y ocultar a los terroristas que vuelan pueblos para esconder el negociado, como hizo este enanito patilludo riojano, encomendero del Plan Cóndor II, cargando montaña de encomiendas para protección a los criminales genocidas y montaña de juicios por traición a la patria.

 

Otro encomendero de la corona, lacayo de éste último, “el paladín de la democracia” en los 80, el que también había llegado a la holorable investidura de presidente, el mismo virrey que firmara el pacto de Olivos para facilitarle al Monito la tarea encomendada, el mismo bufón de las transnacionales que firmó 97 decretos secretos para legalizar el remate y descuartizamiento de la Nación, también es ahora “ciudadano ilustre” inmortalizado en el mármol de Carrara por obra y gracia del holorable Senado. En la versión II del www.zeitgeistmovement.com, que también se puede encontrar en la Gran Red de Redes como “Proyecto Venus”, destinado a la construcción de una Sociedad, sus autores afirman que 34.000 niños mueren cada día en este mundo por causas que se pueden evitar, y esto pocos humanos lo saben, pero cuando murió este compinche del genocidio, desde el periodismo de sus amos cayó sobre su cadáver un diluvio de honras, porque lo bueno que tiene la dictadura democrática son los laureles a la investidura. “El pueblo no se equivoca”, los programas de exterminio que salvan a las dictaduras anteriores con sus respectivos criminales ejecutores ¡huelen a romántica fragancia democrática! Gracias al progreso de la eficiencia democrática privada ya estamos aprendiendo a prescindir de las estructuras oficiales con sus trágicas cargas de campañas, representantes y del boto mismo; tras la tradicional etapa de las frustraciones no es posible encontrar alguno que botó, “yo no fui”, demostrando que el enemigo local ya ni necesita de los botos para trepar. A partir de la privatización y la militarización global, las transnacionales subyugan directamente al mundo y yastá, esa es una conquista de la democracia. “La privatización”, globalización, “tercerización” y enajenación destruyen el sentido de pertenencia y todos los sentidos, pero gracias a la democracia, una colonia sepultada bajo el progreso de la miseria como la Argentina puede endilgarse el privilegio de contar con un faraónico, gigantesco monumento a la corrupción, único en el mundo, que nos costó algo así como U$S 15.000 millones, el que le regalamos al Estado Binacional Yacyretá, vulgarmente denominado EBY. ¿Vieron que grandes negocios pueden hacerse con la democracia ordenada por la Reserva Federal?

 

La democracia es una Empresa Mixta capaz de armonizar como nunca se hizo tan bien la moderna eficiencia privada del invasor con la antigua satrapía oficial del cipayo tradicional, un amoroso matrimonio que a la utopía socialista ni siquiera se le ocurrió jamás. Es tan práctica y poderosa que no necesita la intromisión de multitudes ignorantes y delirantes en los holorables actos de las mafias gobernantes; un solo emperador idiota y su respectivo séquito pueden arriar 6.500 millones de cabezas, invadir el mundo, llenarlo de bases militares, ametrallarlo, incendiarlo, bombardearlo y arrasarlo cuando tiene que defender la libertad!, el más preciado tesoro por el que la humanidad se sacrifica cuando bota, así en la metrópoli como en sus colonias, así en la guerra de la Tierra como en “La Guerra de las Galaxias” . Cuando la gilada gana las calles envenenando la frustración con rutas “cortadas” y negros nubarrones de gomas incendiadas, ya la suerte está echada: “el candidato de la gente” nos dejó las deudas y quedó con las ganancias de la patria desguazada y rematada. Entonces, la maravillosa democracia todavía tiene su as bajo la manga, su más hermosa ilusión para vender al rebaño: el boto castigo, renovando la esperanza en otro salvador en las próximas elecciones, el héroe montado en su brioso “frente renovador”, o “para la victoria” con más “cambios radicales”, con “energía para el cambio” o “metas para sembrar esperanzas”, con bonito retrato sonriente y todo. ¿Qué más quieren? A propósito de sonrisas, sonríe si eres buen cristiano, tu dios te ama; gracias a tu dios, todo en este mundo está impuesto por su voluble voluntad y protección, la suerte de la eficiencia democrática está echada por un santo designio de los amos ya en Deuteronomio desde 15: 12, y 28: 48, 49 en adelante, además del Éxodo 21, quizá el más primario fundamento del Reino Democrático actual y sus respectivas dictaduras auxiliares, capaz de atomizar y aniquilar incluso sus abismos y conflictos de clases con sus respectivas ideologías, garantizando el Progreso de las castas dominantes y las miserias de las multitudes hambrientas, globalizándolas en una sola ilusión en la autoridad de amos o dioses. Los seres inteligentes no tienen manera de explicar a los seres humanos que los dioses, demonios y amos son una misma institución; la fe del creyente es inquebrantable. Tras la destrucción de las ideologías, solo queda,…queda……¿qué queda?…. ¡pues queda todavía la esperanza, la esperanza en un próspero año nuevo y un futuro mejor! Tras el “Colapso Global del Capital”, el rebaño tiene esperanza en el Capital y volverá a botar!, porque el Capital es el alma de la democracia y puede obligarnos a indemnizarlo cuando quiebra, o de lo contrario del cielo caerán las bombas como en Sodoma y Camorra!

 

La democracia es la clase de dictadura que el pueblo elige. En su compleja diversidad de formas, la guerra permanente con sus respectivas catástrofes demuestra la histórica y profunda vocación violenta y suicida de los humanos. Bajo sometimiento directamente militar o sus alternativas democráticas y resignación, el sistemático rechazo de las mayorías a sublevarse y gobernar directamente sus destinos cuando elige a sus verdugos, demuestran su necesidad de castas dominantes, por eso se dice que “las pobladas tienen las dictaduras que se merecen”. Nunca se les ocurrió el Instituto Internacional de Eutanasia para ejecutar el control demográfico pacífico y suicidar sin dolor al gran ejército de suicidas, prefieren los brutales genocidios ordenados por los amos en la Guerra Santa, como quedó demostrado en Las Cruzadas, entre otras, que dirigieran los representantes de dios en La Tierra. Tras 800 años de Santos Oficios los humanos continúan postrados a las patas de bodoques de yeso pidiéndoles perdón por sus pecados. Los héroes rebeldes fueron siempre pequeñas minorías, siempre traicionadas, torturadas y ejecutadas por las mayorías, los soldados dirigidos por las castas dominantes, pero al menos ahora, democráticamente.

 

Plan Cóndor III

Pero el principal rasgo de su eficiencia es la cultura del pillaje para incinerar la cultura ambiental, de modo que las colonias no se “concientizen” acerca de sus tesoros y los odien para entregarlos al despojo como basura, sin Cultura Ambiental, sin cargo de conciencia. Después de las hordas piratas civilizando con sable y trabuco desde el siglo XV y la inmigración del siglo XIX contra los tesoros de “la tierra prometida”, en la tercera ola, el Plan Cóndor III, las pobladas de las metrópolis se trasladan a sus reservas de territorios vasallos en el sur en busca de tierras nuevas, cálidas y espacio, sus riquezas, bellezas ¡y agua!, tesoros que las pobladas locales aprendieron a odiar gracias a la cultura pirata inoculada, para suerte del invasor. El programa de exterminio no les dejará ni agua para beber, pero las pobladas del norte no lo saben porque no les importa las tragedias del Sur mientras están ocupadas defendiéndose del mundo plagado de terroristas. Los encomenderos locales de la corona tienen orden de civilizar, con puentes, carreteras, casinos, aeropuertos, hoteles 5 estrellas, pasteras, centros de convenciones, centros del conocimiento, costrasnegras elegantes con sus florcitas del primer mundo en el micro centro, puertos maderos, calles paseos, Acuífero Guaraní Privado, con pinares y lagos canadienses y sus respectivos basurales, para recibir esa gran migración culta, porque aquí es el “Centro de la Naturaleza” subtropical, y porque después de todo recibir al invasor con alfombra de cadáveres y honores ya es tradición colonial de profunda raigambre, ¿OK?

 

El pobrerío hambriento de las colonias ya rindió sus 500 años de sacrificio esclavo al poderío y a la gloria de la Civilización, pero gracias a la robotización, ahora es una plaga para depuración. Los desalojos y la aniquilación de sus pobladas ignorantes, con hambre, miserias, pestes, las guerras internas cotidianas y las que nos están enviando los amos como solución final del Progreso Capitalista, es proceso de admirable eficiencia a cargo de nuestros representantes, por quienes las pobladas están obligadas a botar, como corresponde en democracia. Los programas de exterminio funcionan mejor así que con otras dictaduras porque así las masas pueden suicidarse en masa, “por culpa del gobierno” y porque toda la suerte está echada en una simple cajita que nos representa; ¿vieron qué fácil?

 

…Y mucho más todavía. Mientras cumplan con las exigencias democráticas del imperio, con el ejército vándalo en casa, nuestros representantes del enemigo invasor en las colonias nos están protegiendo del los bombardeos con NAPALM, de sus matanzas y destrucción evidentes, como lo que necesitó en Viet-nam ayer contra el peligro ruso, ahora contra el peligro iraquí, el peligro afgano y todos los peligros que infestan el mundo hecho según imagen y semejanza de su fantástico creador; nuestros propios funcionarios ejecutan los desalojos y los programas de exterminio ahorrándole costos al enemigo que en definitiva financiamos sus esclavos. Al final de cuentas, la democracia es la voluntad de la mayoría resignada al dominio de las bestias jerárquicas. Dominio del caos, la “inseguridad”, los conflictos, las tragedias y los “colapsos financieros” globales planificados, “prácticos y realistas”, en la colonia todos los sectores están protestantes en el reino del piquete y las carpas, nadie está satisfecho, pero al menos la democracia nos tiene a salvo de la utopía comunista, y ahora también del narco que no para de progresar. La democracia transnacional esta consolidada porque es una imposición del imperio, no de sus esclavos y el imperio sí es tan omnipotente, omnipresente y omnisapiente que los rebaños la asocian subliminalmente con el poderío de su dios y le tienen pánico a su castigo. Pero la democracia no se ejecuta solamente con bombardeos y metralla, también domina sutilezas más amables. A 40 años de “Las Venas Abiertas de América Latina”, el ejército bárbaro de occidente ya dominó todo el mundo y ya está acá, pero exceptuando a un pequeño grupo revoltoso insignificante la poblada ni se da cuenta, no sabe qué son los marines, ni tiene por qué saberlo, incapaz de entender que un Virrey en la colonia tiene orden superior de invitarlos por decreto a invadir, porque exceptuando la piratería en la que no puede participar el gobierno, en democracia todo tiene que ser legal desde el gobierno mismo, incluso la entrada del ejército enemigo. Con estos fundamentos éticos el pobrerío se encomienda a sus emperadores, encomenderos, cipayos y sátrapas porque “en algo hay que creer”, porque necesita esperanzas en sus dirigentes, dioses y santos del cielo sin imaginar el sinónimo. ¿No es una maravilla la democracia si les da todo eso? …

 

Arrasar con pueblos y países para arrodillarlo a las patas de la barbarie imperial fue siempre portentosa y sacrificada tarea que requirió ejércitos, pero gracias al moderno milagro democrático ahora la realizan las propias pobladas, guiadas por un comando civil de dotores, ingenieros y artistas de la farándula, erigidos a la investidura de presidentes, gobernadores y sus patotas auxiliares para que el ejército enemigo pueda descansar en paz en sus bases militares de las colonias, comiendo chocolate mientras el imperio ahorra en pertrechos tan importantes para bombardear en otra parte. Los “seres” humanos cultos del norte saben que sus reservas fundamentales de Naturaleza en el sur están siendo invadidas, arrasadas por la competencia del pobrerío salvaje y envenenada por el propio Monsanto, pero la Cuna de la Democracia ya está ejecutando sus prácticas preventivas de invasión directamente militar en el terreno para ponerlas a salvo. Nuestras fuerzas desarmadas solo tienen que cuidarlas y mostrarles el camino, porque “cuando no puedes con tu enemigo, alíate a el”. Hasta eso facilita la democracia.

 

Con la pata del gobierno democrático en el pescuezo de la poblada vencida por el terrorismo oficial anterior, con los alivios económicos destinados a la recuperación y la exportación de nuestros tesoros estratégicos al Imperio y con los ejércitos vándalos en casa, queda demostrado que la democracia es el más exitoso sistema de las castas dominantes, según la teoría científica enunciada por Darwin acerca de la supervivencia reservada para las bestias más fuertes; es Ley Natural.

 

Como el gobierno democrático es una institución en la que se concentra todo el poder económico, político, militar y por ende jerárquico del enemigo, más la cultura del invasor que le otorgan las castas dominantes en plena armonía con el boto popular, el gobierno tiene todos los recursos necesarios para detectar, controlar y degollar en la cuna, con eficiencia privatizada, toda gestación de rebeldía antes que se transforme en ejército multitudinario y organizado, peligroso para la democracia, antes que se haga necesaria la represión con garrote y metralla; el secreto bancario con su servicio secreto de inteligencia oficial es aquí garantía de paz. En cambio la organización de la rebeldía por la defensa de la patria y sus tesoros frente al avance histórico del saqueo, requiere la convocatoria clara y pública, es fácil objeto de inteligencia abortiva.

 

 

Pero la democracia nos exime a sus lacayos de perder tiempo en la organización sindical con sus largas deliberaciones, peleándole al patrón por un miserable salario. Es el patrón Capital, la figura principalísima en la democracia quien tiene toda la responsabilidad y quien decide si “te toma” o te despide; (si grandes patrones son incluso quienes tienen la alta responsabilidad de dirigir al propio gobierno), ni siquiera tenés que molestarte averiguando cuánto gana él por tu trabajo, con cuánto participa el gobierno, su principal sirviente, cuánto o cuándo te pagará, ni si te pagará; ese es el derecho democrático del patrón y San Cayetano. Las huelgas y los quilombos desestabilizan la democracia del patrón (Quilombo aquí es una expresión vulgar usada para decir caos, no debe ser confundida con la Pink House). Aprende del gobierno. “Si no puedes con tu enemigo, alíate a él”, sírvelo y en vez de represión te dará su prebenda y hasta podrías llegar a manejar los intereses del amo.Durante sesenta años la mafia politiquera peroncha postró al rebaño argentino a las patas de la democracia imperial, pero el rebaño argentino sigue poniendo en el trono colonial a los testaferros del enemigo usados como verdugos, con la misma fe de siempre en sus enemigos naturales, ratificando así su inquebrantable vocación suicida.

 

 

“La Historia es un profeta…” dice Eduardo Galeano: El mataburro enseña que borrego (palabra que viene de borra) es cordero de uno o dos años, o persona sencilla o ignorante, persona que se somete gregaria o dócilmente a la voluntad ajena. Refiriéndose a los humanos, no a los inhumanos, José Ingenieros dijo en “El Hombre Ordinariocre” que éste es como la borra o el corcho, ¡siempre flota!, sobre agua bendita lo mismo que sobre mierda. Las pobladas del propio Imperio dan el gran ejemplo; Un escritor norteamericano se refirió a “Una Nación de Borregos”, y ésta Nación de borregos no solo flota en las nubes, además tiene todo el mundo a su servicio esclavo.

 

En cambio el oro es un metal precioso que se hunde mientras eleva al Olimpo a los ladrones, ¡los héroes revolucionarios están en las cárceles o bajo tierra Che! y cualquiera sabe que en democracia “todo vale”. El generalísimo Perón fue uno de los tantos presidentes milicos de la democracia como la de Argentina; tenía como principal “apotegma” el de “la Argentina Potencia que todos anhelamos”. Sesenta años después todavía seguimos en la Argentina pre-potencia, pero el Imperio actual ya está en decadencia y se derrumba. Sometidos a la pre-potencia de la democracia podríamos llegar a ser el próximo y entonces podríamos tener al mundo bajo nuestro dominio; el ½ ambiente envenenado que sobró tendrá que ser todo nuestro, o chino, o musulmán, si no conseguimos urgente que sea de todos los seres vivientes.

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En el control demográfico es precisamente donde también, la democracia cumple su responsabilidad ambiental y es más eficiente que las dictaduras militares; ¡santo dios, tantos consumidores de Naturaleza y tantos cagadores de basurales! En la colonia argentina el Plan Cóndor I necesitó 8 años para aniquilar a 30 mil inadaptados, pero con la sola aplicación de la eficiencia democrática y tan solo en Argentina son eliminadas cada año un promedio de 35.000 cabezas, como para envidiar al terrorismo contra la torres gemelas que fueron famosas solo por el 10% y en un solo ataque. Solamente con la “herramienta” de la pobreza aniquila a 6 millones de crías humanas por año en todo el mundo, sin contar las guerras y otras pestes planificadas por “San Marketing”, tales como el exterminio del Planeta; Bueno!, tema secundario porque los amos están fabricando uno nuevo en Marte donde perpetuar su noble raza. Aniquilando a los marcianos desde su propio aguantadero ya no habrá peligro de invasión contra la seguridad democrática para los escombros y los muertos de aquí.

 

Sólido Cimiento de la Democracia: Según su jerarquía, en la función democrática esta pobre gentuza (los nobles politiqueros), tiene mucho trabajo de oficina; obligada a recaudar nuestros impuestos, convertirlos en suicidios para financiar a las empresas invarsoras, el saqueo de nuestros tesoros, transferirles la patria, reglamentarle las garantías jurídicas, eximirles de impuestos, promocionar la exportación, arreglarle los negocios por el mundo, además de garantizarle la expoliación y las ganancias, andar por foros internacionales en comitivas oficiales, honrar al Emperador cuando viene con las órdenes, abortar a tiros la organización de nuestro gobierno cuando ya no pudo disolverla con infiltrados, a la turba que siempre anda turbando la producción, que anda asediando los bienes de los ricos y las conferencias cumbre, además de pasar al frente cuando le manda llamar el Fondo y el Club de París cada día más exigentes, porque la guerra santa cuesta inmensas fortunas; para imponer la democracia, la libertad, la paz y los derechos humanos a los pueblos bajo su dominio, solo en Irak se necesitan 5 mil millones mensuales en ejército mercenario de 160.000 autómatas, los bombardeos, campos de concentración y sus respectivas cámaras de tortura.

 

Quienes sobrevivimos en el profundo pozo de la miseria no podemos concebir lo que nos costó la masacre ejecutada por 500.000 soldaditos de plomo estadounidenses solamente en Irak, de los cuales 4.100 volvieron empaquetados y 300.000 en camilla, sin contar las víctimas de aquel pueblo invadido porque son enemigos de la democracia imperial. Aquella tragedia, más la de Afganistán hasta finales de 2008 nos costó 872.000 millones de dólares, el equivalente a un año de atención médica para 117 millones de humanos, un año de escuela pública para 116 millones de niños, cuatro años de universidad para 35 millones de estudiantes, 4,6 billones de computadoras para promover el desarrollo en los países más pobres. La O.T.A.N., la O.N.U., su Concejo de Seguridad, sus misiones de paz, sus campos de refugiados y otras tantas inversiones requeridas por la Alianza para el Progreso del Capital solo son la guinda en el postre de este democrático y sanguinario festival que por suerte al menos es democrático.

 

Ahora que las Garras del Águila están extendidas sobre Venezuela, es obvio que nuestros suicidios (digo subsidios) a esta nueva guerra democrática tendrán que aumentar, pero hay que reconocer que gracias a dios, con las masacres y la destrucción de los pueblos invadidos nuestros enemigos tienen a salvo nuestra querida democracia.

 

La lista de imperios que sometieron a este mundo es más larga que esperanza de pobre, y algunos dominaron vastos territorios, pero el único en toda la historia que alcanzó el poderío militar necesario para arrasar al planeta entero, fue el que impuso la democracia, ¡Pobre Gengis Khan!, ¡pobre Calígula! ¡Qué vergüenza para ellos! Tan drástico es el éxito de la democracia que solo en el área Asia – Pacífico entre 1990-2002 vendió por 150.000 millones de dólares en artefactos de matanzas y destrucción; solo en Japón, (el único país pacifista por constitución), puso 89 bases militares y 40.000 mercenarios mientras en Corea del Sur tiene otros 37.500, sin sumar los U$S 8.000.000 de ganancias en armas vendidas por la Rusia que ya no es “peligro comunista”. Gracias a la protección de dios a la democracia las colonias pagan religiosamente sus deudas eternas al Imperio. Tras 500 años de rapiña imperial, la indemnización que debemos a los bandidos asaltantes es muy grande y se agiganta cada día; solo en la colonia Argentina debemos 160 mil millones después de haberlos pagado 160 veces, así que el virrey o la virreinita (lo mismo da), cumple las órdenes imperiales ¡y paga! o la democracia se muere de hambre, como las pobladas que no quieren ser pueblo. La dictadura democrática tiene sus compensaciones en consuelos para la servidumbre de las colonias: Insatisfecho con tanto despilfarro de sacrificios y el fantástico dinero, el Imperio ahora está en colapso financiero, con una economía en recesión, con un déficit de 331.000 millones y una deuda interna de 10 billones, pero que se reparte equitativamente a razón de casi 33.000 dólares por ciudadano estadounidense, con “dramático” progreso del desempleo y colapso general. Hay otro consuelo más; un ejecutivo de Wall Street puede seguir cobrando u$s 25.000.000 al año. Si un cartonero argentino encuentra solo u$s 1.000.000 entre las basuras, se muere de un sincópe cardiáco al corazón, pero en el corazón de la democracia hay oportunidad para todos, igual que en “América” y las reparte entre las colonias; “Las Potencias Piden Ahora el Apoyo de los Países Emergentes”, o sea que ahora los países en vías de subdesarrollo somos importantes para nuestros amos y hasta nos participan en el festín, porque …”las economías emergentes tienen unos 9.000 billones de dólares en reserva y el mundo necesita ahora ese dinero”. Ni siquiera nos pidieron perdón por los bombardeos y los incendios, pero al menos tienen la delicadeza tan propiamente civilizada de pedir a los pueblos salvajes que salvemos al mundo de los negocios. ¿Vieron que buenita es la democracia? Los argentinos que supieron aprovechar las oportunidades ofrecidas por la democracia y no fracasaron ni fueron a parar a las fosas comunes NN, ni a las villas miseria como le pasó a tantos de sus estúpidos esclavos, tienen como 15.000 millones en los bancos de los amos, el equivalente de nuestra deuda eterna, como si hubieran adivinado cuán útiles podían ser a la Sacrosanta Reserva Federal. En su momento (como ahora), hubieron dos alternativas políticas; reino del capital, guerra individualista de todos contra todo, o comunismo, pero el rebaño reaccionario y conservador quería conservar la paz de las matanzas y los cementerios bajo la protección del terrorismo democrático, pese a todos los sacrificios en “canto de sirena” comunista, la dictadura capitalista es violencia, guerra, destrucción, miserias, hambre, donde la vida de un esclavo vale menos que un perro o una bolsa de café, la servidumbre del capital está condenada a pagar con sangre, sudor y lágrimas la sumisión a la democracia, por eso el rebaño servil escogió decididamente la brutal dictadura del capital, arrojó a la fosa de la represión a su propio hermano “subversivo”, quería estar “seguro” y quedaron llorando ahora por la invasión de “la inseguridad” burguesa, pero siguen pidiendo dictadura democrática y seguirán botando. Gracias entonces al reino triunfal de la Democracia Imperial, mientras “El Planeta de los Simios” se libra de su peor enemigo, tiene ahora la mayor esperanza de sobrevivencia en toda su trayectoria, y esto es lo más importante para algún pueblo extra terrestre que estaría viajando por el espacio sideral, en busca de un nuevo hogar, como “El Día que la Tierra se Detuvo”, aunque sea en los escombros humeantes que deje la bestia guerrera humana, para vivir en la Sociedad que repudia “El Mono Desnudo” de Desmond Morris, pero sin la pandemia de la “raza superior” suicida en el planeta Tierra, o sea que botando a la democracia podemos masacrar dos pajaritos con un solo cañonazo; acabamos para siempre con la tragedia humana y salvamos el Planeta, siquiera para los “Seres” Gusanos, porque los “seres” humanos no han demostrado la racionalidad de los primeros y no quieren sublevarse contra el programa de exterminio ni contra las corporaciones criminales que lo ejecutan para servir al progreso y el bienestar terminal del Capital, colaborando con el, realizándolo a cambio de moneditas para sobrevivir, pero agradecidos porque tu dios te ama y la democracia protege, dios guarde a la reina, a botar se ha dicho, amén.

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